España es un país único, repleto de matices y particularidades. Su capital no lo es menos. Una ciudad imponente y cosmopolita en la que como extranjero te sentirás como en casa, pero en la que también notarás alguna que otra diferencia debido a nuestro carácter dicharachero y nuestros extraños horarios:

El transporte en Madrid

Como cualquier ciudad de grandes dimensiones, y más cuando esta ostenta el título de capital, Madrid se despierta muy temprano. La mayoría de sus habitantes suelen hacerlo entre las siete y las ocho de la mañana; pero en las calles, y sobre todo en el metro, ya se aprecia movimiento a partir de las seis. Y digo sobre todo, porque el metro es uno de los medios de transporte estrella de la ciudad. Una forma relativamente económica de desplazarse, con la que se evita el angustioso tráfico y que te permite ser puntual. Aunque de eso, los españoles, no tenemos mucha fama. A medida que nos vayas conociendo podrás sacar tus propias conclusiones.

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The metro

Para los que hacen vida exclusivamente en la superficie, se suele recurrir al coche propio. El autobús y los taxis se usan, pero el primero es muy poco útil disponiendo de metro y el segundo demasiado caro dadas las distancias que tiene que recorrer habitualmente un madrileño (por lo menos a la hora de ir al trabajo). Lo negativo: el tráfico es tanto que hay momentos del año en que la alcaldesa tiene que prohibir la circulación de los vehículos con determinadas matrículas para poder combatir la polución. Vamos, que Madrid es un poco el caos y la prisa: si eliges el metro evitas los atascos, pero te ganas una buena dosis de empujones y, si eliges ir en coche propio, taxi o bus, no te empujarán, pero perderás los nervios y probablemente se los hagas perder a los demás. Pese a ello, no hay por qué preocuparse, en el fondo somos muy cercanos y muy desenfadados. Solo necesitas conocernos un poco.

Trabajar y descansar

Respecto a las jornadas laborales, no hay mucha diferencia en relación a otros países. Ya sabes, horario partido o jornada continua. Unas ocho horas si tienes suerte y, si no, sobre todo si trabajas en el sector servicios, rezar para que sean menos de diez. Pero eso no nos pone de mal humor, pues somos los mejores a la hora de tomar descansos. El parar diez minutos de vez en cuando para fumarse un cigarro es deporte nacional y en la capital también se practica. Siempre y cuando el trabajo lo permita, no podemos evitar salir a la mínima para tomarnos un respiro y, cómo no, socializar un poco. Porque si algo nos caracteriza es nuestra extroversión; aunque bueno, hay de todo, y ganarles en eso a los del sur es una tarea casi imposible.

Las comidas en España

Si seguimos hablando de cosas que nos distinguen, una de ellas es nuestro peculiar horario alimenticio; especialmente el de las comidas. A ver, para nosotros y el resto de españoles es de lo más normal, pero en cuanto viene alguien de fuera, es de lo primero con lo que se queda. Sí, comemos entre las dos y las tres de la tarde. ¿Qué es eso de comer a las doce de la mañana? Además, para nosotros comer no es solo una necesidad, sino también un arte y una forma divertida de pasar tiempo con familia y amigos. Si vienes a Madrid, no puedes marcharte sin ir de tapas o probar la típica tortilla española y, si nos ponemos más autóctonos, el cocido madrileño o los callos. Aunque si lo tuyo son los dulces, seguro que preferirás las rosquillas de San Isidro o los churros con chocolate. Tenemos para todos.

By flydime (Pinchos / Spain, Barcelona) [CC BY-SA 2.0], via Wikimedia Commons

Pero la cosa no se queda solo en la comida. También cenamos muy tarde (entre las nueve y las diez), lo que choca directamente con las costumbres de nuestros vecinos europeos. Pero en España y en Madrid somos así. A esto se le suma que casi siempre nos acostamos tarde. De ahí que se diga que la fiesta, como en España, en ningún sitio. Y es que para la gran mayoría de las personas del planeta tierra, las dos de la mañana ya es hora de volver a casa; para nosotros, sin embargo, es el principio de una larga aventura.

Fiesta y cultura en Madrid

A los madrileños nos encanta la fiesta o simplemente relajarnos tomando algo con los amigos en un bar tras un duro día de trabajo: las típicas cañas y pinchitos. Lo bueno es que Madrid tiene opciones para todos los gustos y edades, desde los íntimos conciertos de la Sala Galileo Galilei o las sofisticadas terrazas de la Plaza Mayor (ideales para tomarse algo sin prisas), hasta los bares de copas de la mítica Malasaña o la imponente energía que desprenden las gigantescas discotecas tipo Kapital, que cuenta con hasta siete pisos de desenfreno musical y juvenil.

Pero no todo en Madrid es fiesta o tomar unas cervezas. La ciudad ofrece otras alternativas diurnas muy variadas, divertidas y culturales. Puedes pasear por las inmensidades del Parque del Retiro, un sitio ideal para relajarse y pasar una plácida tarde con los amigos alrededor de alguna vieja guitarra; ir al Rastro a buscar curiosidades y antigüedades o ir de compras por las modernas tiendas de la Gran Vía o Callao. Sin embargo, aunque te pueda parecer extraño por nuestro amor por el alcohol y la diversión, en donde más destacamos es en el aspecto artístico. En Madrid tenemos algunos de los museos más famosos del mundo (Museo del Prado, Museo Nacional Reina Sofía, Museo Thyssen Bornemisza…). Que a ver, para quien vive allí todo el año, no son lugares recurrentes, perositios de los que nos sentimos muy orgullosos y que creemos imprescindibles visitar.

Otra cosa que nos gusta mucho tanto a jóvenes como adultos es el fútbol. Las tardes de domingo son sinónimo de fútbol y barra de bar; además, generalmente, también son el día idóneo para comer con la familia. No importa que unos sean colchoneros y otros merengues; si tienes familia, no hay mejor día que un domingo previo al fútbol para reunirse todos alrededor de la mesa y junto a una buena comida. Pero eso sí, antes de irse por ahí a disfrutar de nuestro equipo favorito, hay que echarse una siestecilla de por lo menos media hora. Tienes que entender que para un español la sobremesa es sagrada, y puede que no duerma, pero ese momento entre las tres y las cuatro suele ser para no hacer nada. Molestarlo puede conllevar sorpresas desagradables. Quedas advertido.

Una ciudad para todos

En definitiva, Madrid es el lugar perfecto para pasar un corto periodo de tiempo o para vivir; es caótico, sí, pero ofrece innumerables posibilidades para todo tipo de personas y edades. Además, está repleto de extranjeros (tanto estudiantes como personas de fuera que residen desde hace mucho tiempo en él). Esto lo convierte en un lugar multicultural ideal para aprender de los demás y abrir la mente a otras formas de entender la vida. Y aunque la situación laboral actual y la crisis han hecho mucho daño a la capital española, cómo no enamorarse de Madrid, si hasta un andaluz como Joaquín Sabina, con todo el duende que esa tierra tiene, dejó escritos en su popular canción estos maravillosos versos:

Cuando la muerte venga a visitarme,
no me despiertes, déjame dormir.
Aquí he vivido; aquí quiero quedarme
Pongamos que hablo de Madrid.

– Joaquín Sabina – Pongamos que hablo de Madrid